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Jueves, 27/11/2014
   
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El asesinato de Antonio José de Sucre..r

"Sucre era un oficial ejemplar y sus condiciones personales dignas de admiración"
Those can truly afford



Ayer sábado se cumplieron 181 años del vil asesinato, en la tenebrosa montaña de Berruecos el General Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, el más noble, el más leal y el más recto de los oficiales que lograron romper las cadenas imperialistas y lograr la Independencia de Venezuela. Cuando Bolívar supo la fatal noticia, conturbado exclamó: "Han matado al Abel de Colombia" que cubrió de tristeza infinita  lo más hondo de su corazón.
Los  autores intelectuales cebaron su ira en él porque lo consideraban el más capaz para sustituir en el poder a El Libertador Simón Bolívar y ordenaron a sus sicarios acabar con la vida del ínclito cumanés. 
El Cnel. Perú de Lacroix en su libro Diario de Bucaramanga, escrito entre los meses de mayo a junio de 1828, dice que El Libertador refiriéndose a Sucre le dijo: "Sucre es caballero en todo: es la cabeza más organizada de Colombia: es metódico y es capaz de las más altas concepciones: es el mayor General de la República y el primer hombre de estado. Sus principios son excelentes  y fijos, en moralidad es ejemplar y tiene el alma grande y fuerte…"
El General Sucre era un oficial ejemplar y sus condiciones personales dignas de admiración y respeto. Ángel Grisanti, en su libro  Vida Ejemplar del Gran Mariscal de Ayacucho, dice: "Sucre era un espartano en todo, en el vestir, en el hablar, en el comer, en el cabalgar, montaba a caballo tan bien como la generalidad de los oficiales del Ejército patriota, a excepción de Páez. Rehuía la Bombolla Greguería, en la indumentaria, en el discurso y la actitud".
Vicuña Mackenna, historiador chileno, en su obra Sucre, el Washington del Sur, dice: "Todas las virtudes domésticas reunidas en una sola virtud, el deber: todas las grandes cualidades de la vida pública concentradas en una condición del ánimo, el desinterés; y el conjunto de una alma así formada, anidados todos los heroísmos del que se requiere en la batalla al que necesita el vencimiento de sí mismo, que es la más rara de las victorias; he aquí lo que componía el fondo de la naturaleza del hombre que se llamó Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho".
La autoridad, la injerencia política de El Libertador iban declinando aceleradamente. Reinaba la agitación. Páez encabezaba el gobierno venezolano, se le consideraba como el jefe de la reacción contra Bolívar, y en Valencia, los jefes descontentos, y civiles, han pedido la separación de la Gran Colombia.
El Gral. Sucre, a mediados de 1829 sale de Quito a ocupar su puesto de diputado al Congreso Constituyente de Colombia, llamado Admirable por el Libertador. Antes de partir, el Gral. Sucre, como poseído de un presentimiento, redacta su testamento, pensando ya en la muerte que podría visitarlo de momento a otro.
El Congreso, considerando grave la situación, nombra una comisión presidida por el Mariscal Sucre para dirigirse a Venezuela a tratar de solucionar el ambiente planteado por los venezolanos. Se le hizo saber a la Comisión "que no debían pasar del Táchira, a lo que respondió virilmente Sucre, "que si le privan sus marchas, echará las bayonetas por delante y pasará por la fuerza..." y Sucre, revestido de la mayor tolerancia, hubo de resignarse a efectuar las conferencias en el Rosario de Cúcuta" (J.A. Cova, en Sucre Ciudadano de América). La Comisión que representaba al gobierno de Venezuela, estaba presidida por el Gral. Santiago Mariño.
Ante esas circunstancias severamente adversas y alejado Bolívar de la escena política, el Gral. Sucre optó por emprender el camino a Quito, a disfrutar del placer y quietud del lugar al lado de su adorada esposa, como varias veces antes habíale manifestado a El Libertador esos sentimientos.
Sabedores los conspiradores de esa decisión comenzaron a urdir el crimen. Se reunían en un mal llamado club, en Bogotá. En el órgano pasquinesco El Demócrata, del primero de junio de 1830, editado en la capital de Santa Fé, los autores del crimen publicaron lo siguiente: "Puede ser que Obando haga con Sucre lo que no hicimos con Bolívar, y por lo cual el gobierno está tildado de débil y nosotros todos y el gobierno mismo carecemos de seguridad.
"Restrepo dice que algunos amigos aconsejaron a Sucre que siguiera por el valle del Cauca, al puerto de Buenaventura y desde allí continuase a Guayaquil" (Gral. Ángel Isaac Chiriboga, historiador ecuatoriano en Biografía del Mariscal Antonio José de Sucre). El  dos de junio llega el Gral. Sucre a la casa del comandante José Erazo al Salto de Mayo, comprometido en el atentado. El tres salió, acompañado del diputado por Cuenca Andrés García Trellez, el sargento Francisco Colmenares, Lorenzo Caicedo y dos encargados de llevar el equipaje, a Ventaquemada, y llegaron a la diez de la mañana. A la una de la tarde llega Sarría de Pasto, llegó también, José Erazo de Salto de Mayo, que ocasionó sospecha en el Mariscal. Entonces le dijo a Erazo "Usted debe ser brujo, pues, habiéndole dejado en su casa, y no habiéndome pasado en el camino, lo encuentro ahora delante de mí...". Enseguida ordenó a sus ayudantes tener listas las armas en previsión de algún intento alevoso de los dos sujetos.
El  cuatro sale el Gral. Sucre, al amanecer, de Ventaquemada. Ya en la montaña de Berruecos, en sitio siniestro convenido, se oye inesperadamente un silbido, luego una voz que grita: "Gral. Sucre...". Al voltear hacia el lugar de donde había salido la voz le hacen los disparos que lo hieren mortalmente en el corazón y en la cabeza, diciendo: "Ay, balazo y cae del corcel. "El copo de nieve sobre la charca de sangre", como dice el mexicano Carlos Pereira en su obra sobre el Gral. Sucre
Horas después sus acompañantes le dieron cristiana sepultura cerca de un árbol, le limpiaron antes la cara, le cruzaron los brazos sobre su pecho, y colocaron sobre su tumba una cruz.
Así, miserablemente, rinde su vida aquel héroe que a los 29 años, con la victoria de Ayacucho, selló definitivamente, la Independencia de la Hispanoamérica.
 
















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