La empresa rusa Neurobotics está desarrollando un robot que promete convertirse en un nuevo cuerpo humano mucho menos vulnerable que el biológico.
El ruso Dmitri Itskov, creador del robot, prevé cuatro etapas de la creación del sustituto de la persona: desde un robot humanoide hasta un avatar-holograma.
“Viviremos en otro cuerpo, pero nos acostumbraremos porque nuestra personalidad seguirá siendo la misma; con una diferencia: evolucionará en un cuerpo que ofrecerá muchas más posibilidades. Seremos inmortales“, dice.
El proyecto cambiaría drásticamente la sociedad. “Veo un problema en este nuevo tipo de sociedad y es el de la comunicación. El hombre se comportará de manera diferente cuando se encuentre ante un robot. No actuará igual que ante otro humano”, sostiene el sociólogo Igor Obraztsov.
“No creo que las personas desaparezcan y está claro que seguirán teniendo hijos, pero los más mayores dispondrán de una alternativa para prolongar su vida: podrán usar un cuerpo artificial”, explica el director de Neurobotics, Vladimir Kónyshev.
De hecho, la tecnología de crear robots de aspecto muy natural ya existe. Lo comprueba el ‘geminoide’ del profesor japonés de Osaka, Hiroshi Ishiguro. En una ocasión el científico sentó su doble artificial en una cafetería y el 50% de los clientes ni siquiera notó la presencia del androide.