El pasado 4 de mayo se realizó el acto académico de la quincuagésima primera promoción de licenciados en Comunicación Social de la Unica en la ciudad de Maracaibo, la tierra del sol amada, de la Chinita y del relámpago del Catatumbo.
El escenario fue el Centro de Arte Lía Bermúdez, y la ceremonia presidida por el ilustre rector de esa casa de estudios Dr. Ángelo Lombardi, quien con sus palabras dio a manera de consejo a los graduandos, abrirse al reto frente a situaciones de crisis las cuales han servido en múltiples ocasiones para que demostremos la capacidad potencial, no operativa, que guardamos los seres humanos.
Le tocó en esta oportunidad a mi hija mayor, Sarahí Virginia, recibir su título de comunicadora social. En realidad le correspondía hacerlo junto conmigo en la promoción pasada, pero debido a la cercanía del nacimiento de su bebé, tuvo que postergarlo.
Fueron momentos de alegría y emoción que vivimos, Sara, su esposo Walid, su hermana Yolisber y hasta su pequeña beba Beirut que se veía feliz en brazos de la nueva licenciada. También familiares de mi esposa, residentes en la capital zuliana, compartieron con nosotros y sirvieron de apoyo con su hospitalidad.
La frase con la que titulo este artículo era muy utilizada por esa figura tan popular de la radio y TV como lo fue "musiü" Lacavalerie, cada vez que lanzaba una cuña publicitaria al aire y sacaba a alguien de su familia a su lado, que a tal efecto podía ser un hijo o un nieto.
En esta ocasión, hago mía esa jocosa expresión para decir: Otra más de la familia, de mi familia y de la familia de periodistas del estado Monagas, que se integra para servir con amor y profesionalismo desde esta aguerrida profesión, tan vapuleada y mal pagada como muchas otras, pero merecedora de tantos reconocimientos cuando se ejerce con amor, ética y enfrentando retos.
Nuestro agradecimiento a todo el equipo de docentes que nos acompañaó en nuestra carrera, que con su esfuerzo, cariño y orientación, hicieron gala de una envidiable metodología andragógica que permitió llegar a feliz término este proyecto de una gran cantidad de personas que nos trazamos esta meta.
Especial reconocimiento para Carlos Alberto González de La Prensa de Monagas, Mercedes Marín, Coordinadora de Unica Monagas; Williams Espinel, Cenys Salcedo y Edith Capitillo, excelentes docentes de la tutoría Maturín, quienes se destacaron durante el ejercicio de sus funciones.
¡Hasta próximas entregas!
¡Dios los bendiga!