He aquí algunas noticias llenas de curiosidad, donde se ponen de manifiesto hechos interesantes de la cotidianidad venezolana del siglo XVIII y XIX. Por cierto, no deja de sorprender el hecho de que muchos de esos sucesos vuelven a repetirse, o sea, "tropezamos de nuevo con la misma piedra".
Una dama procedente de Cuba amamantó a Bolívar antes que la "Negra Hipólita". En efecto, nuestro Simón Bolívar, recién nacido, tuvo como primera nodriza a doña Inés Mancebo de Miyares, esposa de quien sería gobernador realista de Maracaibo, Fernando Miyares, ambos cubanos. Con la llegada de la "Negra Hipólita", esclava de los Bolívar, recién parida en las haciendas de San Mateo, esta función quedó en "su pecho".
Dice la crónica que Inés Mancebo "tenía de tetas a su hijo Juan Bautista" para el momento del nacimiento del futuro Libertador. La madre de Bolívar padecía de tuberculosis, razón por la cual, según se dice, no pudo amamantar a sus hijo. Sin embargo, nuevamente quedó embarazada, de una niña, María del Carmen, quien moriría recién nacida.
La Ley Desarme tantas veces mencionada y propuesta no es nueva. El 30 de mayo de 1788, mediante Real Cédula, quedó prohibido el porte de armas blancas, como cuchillos, puñales, navajas de resorte o agujas y lanzas. El contraventor de esta orden, si era blanco recibiría una multa y pena de presidio; pero si era negro, mulato, zambo, mestizo o de otras castas de "color quebrado", la pena será recibir doscientos azotes por las calles, más la multa y la prisión correspondiente. Evidentemente la discriminación racial estaba presente.
Temblor en Cumaná y epidemia en Caracas. Así fue. El 10 de septiembre de 1794 se produjo "un fuerte temblor en Cumaná que causó estragos en casas y edificios". La región del oriente ha sido siempre afectada por movimientos telúricos. Para esa misma fecha, en Caracas, se había desatado una gran epidemia de "calenturas malignas, otras de bómitos negros y otras calenturas amarillas".
Para sorpresa de muchos, se observó que la epidemia de fiebre amarilla "no atacaba a las mujeres". Nótese la forma de redacción y los errores ortográficos. Por cierto a pesar de conocerse la forma de controlar la fiebre amarilla o vómito negro, que era el nombre que se le asignaba, en la actualidad continúan presentándose brotes, por falta de atención por parte de las autoridades.
Simoncito el rebelde. El 27 de marzo de 1795, se conoció que el joven Simón Bolívar abandonó la casa de su tío y se refugió con su hermana María Antonia. Mas tarde "a viva fuerza" fue trasladado a la casa de "los Carreño", donde Simón Rodríguez, "revolucionario, loco y quimérico" se encargaría de su cuidado y educación.
Escándalo en Guárico. Es denunciado ante la autoridad superior el cura Miguel Peraza, porque en San José de Tiznados "mantiene a 5 concubinas y a sus hijos", "lo que al tiempo impide como se merece el ministerio eclesial". Y todavía hay casos.
Lluvias torrenciales en Chuao. Del 22 al 24 de noviembre de 1796, "diluvió noche y día en el valle de Chuao con una plenitud nunca vista". "Brotaron quebradas por todas partes y "muchas haciendas fueron transformadas en playas de arena". De manera que no es nuevo esto de las lluvias torrenciales.
Ocupación del Esequibo. En 1796, Holanda ocupó el este del río Esequibo, territorio que luego caería en manos de Gran Bretaña en 1814, mientras en Venezuela se desarrollaba la lucha por la independencia. En definitiva, ningún gobierno ha tenido, desde entonces, el valor para recuperar los 168.000 km2 de tierras que tenemos al sur de Guayana.