Los pollos nacionales que se expenden en el Abasto Bicentenario de Maturín son de menor peso, en comparación con los importados que se comercializan en la red Mercal y Pdval.
La consumidora María Navarro considera que "el pollo está muy pequeño, es criado y empaquetado en el país, pero no tiene la misma calidad que los importados".
El usuario Carlos Ramírez explicó que las aves beneficiadas no están bien refrigeradas, tienen mucha más agua.
También el Abasto Bicentenario tiene algunos productos más caros, que en los comercios asiáticos, dijo Deyanira Medina.
"Los precios no son tan solidarios, algunos productos están ajustados pues son regulados, pero la mayoría son caros", apuntó Medina.
La usuaria Zulay González señaló que la carne siempre es de segunda, lagarto, que se utiliza para sopas o para guisar.
La consumidora Elaine González compró pollo por primera vez y no se percató de su fecha de vencimiento; sin embargo, "confía que está bueno, lo único es la cola que se hace", dijo tranquila.