¿Sabías que las inadecuadas condiciones físicas en las áreas de trabajo pueden atentar contra tu salud?. Así es, neumoconiosis, alveolitis alérgica, lumbago, síndrome del túnel carpiano, exposición profesional a gérmenes patógenos y diversos tipos de cáncer, son sólo algunas de las afecciones de las que puedes padecer si no tomas tus previsiones. La situación ha tenido tanto revuelo, que en algunos países se han tomado acciones legales y algunas empresas han tenido que indemnizar a sus trabajadores debido a esta situación.
Enfermedad de los pulmones
La exposición repetida y prolongada en el trabajo a ciertas substancias puede provocar enfermedades pulmonares cuyos efectos permanecen incluso después de que esa exposición termine. Algunos trabajos debido a los materiales que se manejan, al tipo de trabajo o al ambiente en que se desarrollan, suponen un mayor riesgo para las enfermedades profesionales pulmonares que otras. Los mineros de carbón son el caso más conocido de este tipo de enfermedades, pero no son los únicos. Por ejemplo, trabajar en un garaje o en una fábrica textil expone a la persona a productos químicos peligrosos, polvos y fibras que pueden provocar problemas pulmonares de por vida si no se diagnostican y tratan correctamente.
Son una causa muy importante de incapacidad laboral transitoria y permanente, y de enfermedades incapacitantes a largo plazo, suponiendo una grave alteración de la calidad de vida de estas personas y un coste elevado para los sistemas de salud de todos los países del mundo, tratándose paradójicamente de un grupo de enfermedades que suele estar unido al desarrollo industrial de una región.
De acuerdo con la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association), las enfermedades profesionales pulmonares son la causa principal de enfermedades relacionadas con el trabajo.
Cáncer
Los cancerígenos laborales ocupan un puesto especial en la identificación y prevención de todos los tipos de cancerígenos humanos. Han sido de los primeros en identificarse como causantes de cáncer y aún actualmente constituyen una proporción importante del total de cancerígenos reconocidos. Es importante detectar e identificar los cancerígenos de origen laboral, para poder establecer medidas de protección. Los beneficios de la identificación y actuación sobre dichos cancerígenos no se limitan al ambiente laboral, ya que la población general está igualmente expuesta a estas sustancias (p.e. benceno, amianto, escapes de motores diesel, etc.), al igual que a muchos otros contaminantes de origen laboral.
Trastornos muscoesqueléticos
Son lesiones de músculos, tendones, nervios y articulaciones que se localizan con más frecuencia en el cuello, espalda, hombros, codos, puños y manos. El síntoma predominante es el dolor, asociado a inflamación, pérdida de fuerzas y dificultad o imposibilidad para realizar algunos movimientos. Este grupo de enfermedades se da con gran frecuencia en trabajos que requieren una actividad física importante, pero también aparece en otros trabajos como consecuencia de malas posturas sostenidas durante largos periodos de tiempo.
Entre las personas en edad laboral, las afecciones músculoesqueléticas, especialmente el dolor de espalda y los dolores no específicos en general, constituyen una causa corriente de absentismo laboral y discapacidad laboral de larga duración y, por consiguiente, representan tanto un grave problema para las personas afectadas, como enormes consecuencias económicas para la sociedad. Este tipo de discapacidad física es más frecuente en las mujeres y en grupos de edad avanzada.