Salir de Puerto La Cruz y agarrar para Cumaná es una de las mayores dichas de la tierra porque es una carretera preciosa, siempre al lado del mar, con todas las islas, los atardeceres, los peñeros, los veleros y los tarantines de cachapas, pescado frito, empanadas y artesanía. Eso sí, hay que gozarla de día para ver y ver y seguir viendo.
• Los Altos de Sucre
Antes se llamaban los Altos de Santa Fe, pero ahora parece que les dicen los Altos de Sucre, total, eso es anecdótico. Lo vital es que para visitar esta montaña llena de artesanos y novedades gastronómicas, hay que salir de Puerto La Cruz como quien va para Cumaná, y después de la alcabala de Pertigalete, donde está la fábrica de cemento, se cruza a la derecha por una sola vía con hermosas vistas de playa y mucha montaña verde.
• Santa Fe
El pueblo de Santa Fe es un ejemplo de abandono, desidia y falta de afecto, como lo era su playa, Cochaima, hasta que llegaron un grupo de posaderos y dueños de restaurantes y decidieron recuperarla para ellos y sus visitas. La verdad es que la playa se lo merece porque es preciosa, en pleno Golfo de Santa Fe y con la cercanía del Parque Nacional de Mochima y sus indudables bondades.
• Pozos de río
Frente a Santa Fe hay una carretera a mano derecha que conduce a la represa del Turimiquire. Si toman esta vía se podrán bañar en los balnearios del río Santa Fe. Cerca de la entrada, pasando San Pedrito, están La Quebrada, Colorada y La Comadre.
• El pueblo de Mochima
La próxima estación para instalarse es el Parque Nacional Mochima, con un pueblito acogedor cuyos habitantes se han organizado con el mayor esmero para hacer del turismo su forma de vida. La entrada está después de Yaguaracual, como a 500 metros, en la vía Puerto La Cruz-Cumaná. Procuren llegar entre las 6 y las 10 de la mañana porque a esa hora hay como seis señoras preparando empanadas fresquitas y suculentas. A pocos kilómetros bajando por una buena vía llegarán al pueblo.
Tomado de la guía turística de Valentina Quintero