La demencia se puede manejar en casa


 La demencia es una enfermedad crónica que con el debido trata­miento se logra mejorar los sínto­mas y el paciente puede ser ma­nejable en casa, sitio ideal para ser tratado por sus familiares, tanto por el amor que le puedan dispensar, como por las comodidades que necesita. No obstante, cuidar en casa a una persona que tenía sus funciones cognitivas nor­males, pero que progresivamente las fue perdiendo, a causa de diversas etiologías, puede resultar una tarea difícil y muy ago­biante.

 
La jefa de residentes del hospital psiquiá­trico Luis Daniel Beauperthuy, en Maturín, María Gabriela Márquez señaló que el cui­dador del paciente con demencia sufre mucho, porque el enfermo primero comienza con olvidos, en la memoria recien­te, luego le va a afectando la memoria re­mota (últimos hechos pasados) y luego la memoria de evocación (recuerdos) hasta finalmente perder sus facultades menta­les, con la consecuente disminución de su ; capacidad para realizar las actividades de diaria.
 
Los pacientes dementes necesitan supervisión y : ayuda hasta para satisfacer sus necesidades bá­sicas (bañarse, vestirse, comer, etc.) y cuando la enfermedad progresa se convierten en "niños", pierden toda noción del tiempo y el espacio (se pierden en la calle). Es sólo cuando se tornan agresivos o están totalmente postrados en una cama que los familiares toman la decisión de internarlos en algún centro especializado.
 
Para la médica psiquiatra, María Cartagena, coordi­nadora del servicio de mujeres en el hospital Beau­perthuy "las personas que se dedican a esta clase de atención tienen mayor riesgo de sufrir depresión, ansiedad y otras enfermedades como cervicalgías o lumbalgias al levantar y acostar al paciente". Entre las demencias más frecuentes se encuen­tran la tipo Alzaheimer, demencia tipo Parkinson, demencia VIH-Sida, demencia en enfermedad de Cruesbetk Jacobs (enfermedad de las vacas lo­cas) y la demencia vascular (hipertensión). Para diagnosticarla en cualquiera de sus tipologías se requieren practicar pruebas de laboratorio, tomo-grafías, resonancia magnética, electroencefalogra­mas y test (mini-mental), la cual puede ser consi­derada leve, moderada y grave. Explicó la especialista María Gabriela Márquez que con tratamientos se puede controlar, más no se cura, el paciente puede llegar a recuperar su autonomía para bañarse y comer por sí mismo. Tam­bién se están aplicando alternativas terapéuticas no farmacológicas como: Balloterapia, labor tera­pia y geronto fisio cultura.





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